Eddie Junior Tapia, 41



20159200 block of Lakewood Boulevard, Downey, CaliforniaSheriffDowneyEddie Junior Tapia, un latino de 41 años de edad, fue baleado por agentes del sheriff el jueves 10 de septiembre de 2015, en la cuadra del 9200 de Lakewood Boulevard en Downey, según investigadores del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles. Los agentes dispararon contra Tapia luego de que él mantuviera cautivas a varias personas durante una hora en un restaurante Chris’ and Pitt’s BBQ, detalla el comunicado. A Tapia se lo consideraba ‘vinculado’ con el asesinato de su conocida Rocio Lissette Vasquez, una mujer latina de 46 años de edad, que vivía en el este de Los Ángeles. El cuerpo de la mujer había sido hallado por los bomberos cerca de las 6:45 a.m. de ese día mientras apagaban un incendio en su casa, según un comunicado del Departamento del Sheriff. Su cuerpo calcinado fue encontrado en un futón de uno de los dormitorios, donde se inició el incendio. Los investigadores creyeron inicialmente que el fuego había sido causado accidentalmente por Vasquez al fumar en la cama, y que había muerto a causa de ello. Pero después de la autopsia el forense del condado de L.A. determinó que la muerte había sido causada por un disparo anterior al incendio. Los registros del forense no están disponibles en este caso debido a una retención de seguridad impuesta por el Departamento del Sheriff. Los investigadores de homicidios comenzaron a buscar conocidos de Vasquez y descubrieron que Tapia visitaba frecuentemente su casa, detalla el comunicado, pero no tuvieron oportunidad de interrogarlo acerca del caso. The Times reportó que los agentes comenzaron a seguir al hombre en helicóptero esa noche, cuando lo vieron conducir un vehículo robado, en Downey. Durante la persecución, que en parte fue filmada por los medios, Tapia salió del vehículo y, a punta de pistola, robó un sedán plateado a una mujer. La persecución se prolongó a altas velocidades por Monterey Park, Alhambra, Montebello, Pico Rivera y ciudades vecinas, hasta que regresó a Downey. Su auto golpeó al menos a otro coche y estuvo a punto de atropellar a un ciclista, hasta que fue obligado a detenerse por parte de agentes de la Patrulla de Caminos de California (CHP), según The Times. Tapia saltó del auto, disparó al aire y corrió hacia el restaurante, donde se estima que 80 clientes y empleados lograron escapar, entre ellos niños y ancianos a quienes dejó ir, pero al menos otras tres personas fueron mantenidas como rehenes en el interior. Durante la toma, Tapia ordenó a uno de los rehenes usar su celular para grabarlo en video y envió un mensaje a sus hijos, informó KNBC-TV. El rehén, quien se identificó como Danny, entregó las imágenes a la estación de TV para que los niños del atacante pudieran ver el mensaje. En el clip, que fue publicado en el sitio web de KNBC, Tapia está de pie, con su mano izquierda en el bolsillo mientras la derecha sostiene un vaso largo rojo, del cual bebe de vez en cuando mientras explica su situación, sobriamente. “Hola chicos”, dice al comienzo. “Las cosas malas que están diciendo de mí… Yo no lastimé a esa señora. Me atraparon otra vez. Mala suerte, malas decisiones. No quiero volver a la cárcel, chicos. Ustedes ya saben la mala suerte que tengo… Los amo con locura y no quiero que me visiten en prisión”. Tapia no especificó a qué ‘señora’ se refería. Los investigadores del Sheriff llamaron a un negociados de crisis a la escena, según The Times, pero no está claro si éste alguna vez tomó contacto con el secuestrador. Durante el video se escucha un teléfono sonar dentro del restaurante, el cual es ignorado por Tapia todo el tiempo. Después de aproximadamente una hora, los agentes del sheriff irrumpieron en el lugar y dispararon contra Tapia, quien murió. Los rehenes no salieron heridos. Los detectives aún investigan la muerte de Vasquez y desean hablar con personas que la conocían, tanto a ella como a Tapia.